ENSEÑANZA DEL SOPORTE VITAL EN LAS ESCUELAS. PROGRAMA DEL CONSELL CATALÀ DE RESSUSCITACIÓ Y DEPARTAMENT D’ENSENYAMENT DE LA GENERALITAT DE CATALUNYA.

JUSTIFICACIÓN

El 80% de las paradas cardiorrespiratorias (en adelante PCR) son extra hospitalarias y con frecuencia tienen lugar con un familiar o un amigo al lado. Sólo un 15% de las PCR extra hospitalarias reciben Reanimación Cardiopulmonar (en adelante RCP) por parte de algún ciudadano. Si el testigo de la PCR comienza enseguida las maniobras de RCP, la supervivencia es de 2 a 3 veces mayor que cuando no se inician. Una RCP realizada correctamente consigue una supervivencia 20 veces mayor que cuando se realiza de manera incorrecta. Estos hechos están comprobados científicamente mediante los estudios que se realizan de todas los PCR.Por lo tanto la formación de la ciudadanía es una necesidad si queremos lograr una mejora en las tasas de supervivencia con cualidades de las víctimas de muerte súbita y por tanto la formación de los escolares, futuros ciudadanos, debería ser uno de los objetivos. Desde el Consejo Catalán de Resucitación (CCR) nos hemos comprometido para hacerlo posible.

REALIDAD DE LA ENSEÑANZA A LOS CENTROS DOCENTES.

Partimos de las siguientes afirmaciones:

  • El centro docente es el mejor lugar para adquirir conocimientos y habilidades perdurables
  • Los docentes son los mejores preparados pedagógicamente para enseñar a los niños
  • Incluir la formación en el currículum escolar hace sostenible el programa ya que no depende de agentes externos a la comunidad educativa para la formación
  • La base de la tarea educativa es: FORMAR CIUDADANOS PREPARADOS EN COMPETENCIAS BÁSICAS ÚTILES APLICABLES A LA VIDA DIARIA. Conocer las técnicas de Soporte Vital Básico significa conocer cómo salvar vidas. Aprender es fácil y sólo conlleva unas pocas horas lectivas anuales

Con estas bases, la formación sistemática en SV en los centros educativos supone un paso adelante y contribuirá a aumentar la supervivencia de los paros cardiacos de nuestra comunidad.

OBJETIVOS DEL PROGRAMA

  • Concienciar a los escolares sobre la ACR y aprender qué hacer ante ella.
  • Incluir la formación dentro del currículo escolar de forma estandarizada, estructurada y que sea desarrollada por los propios docentes de la comunidad educativa.
  • Potenciar los valores del autocuidado y de la ayuda cambiando el “no hacer, por miedo a no saber”, por “hacer, para ayudar”.

METODOLOGÍA

  • Formar a los docentes en una metodología didáctica “en espiral” para que los alumnos del ámbito escolar de los diferentes ciclos educativos adquieren los conocimientos y habilidades en Soporte Vital Básico y el uso del desfibrilador.
  • Conocer el marco de aplicación del Plan Educativo en SVB / SVB + DEA del CCR en los centros docentes.
  • Formar a los docentes en SVB-DEA.
  • Llevar a cabo sesiones en el aula del Programa educativo según ciclo a través de la
    práctica y la transferencia en el aula de los conocimientos adquiridos.

ORGANIZACIÓNY DESARROLLO EVOLUTIVO DEL PROGRAMA

A partir de una propuesta del CCR en la Delegación Territorial del Departamento de Enseñanza y en la de Salud de las Tierras del Ebro para incluir el aprendizaje de las maniobras de RCP en el currículo escolar, se creó un Grupo de Trabajo (GT) que elaboró el proyecto de programa que incluía la formación “en espiral” (figura 1) a realizar en todos los ciclos de la enseñanza obligatoria (infantil, primaria y secundaria) entre los 3 y 15 años. Tras una fase piloto de seis años, el proyecto fue aprobado como Programa por el Departamento de Enseñanza de la Generalidad de Cataluña (DEGC), lo que ha posibilitado un crecimiento exponencial del programa. El apoyo técnico y de material para la implantación progresiva del programa corre a cargo del CCR.

Actualmente para incorporarse al programa, el DEGC y el CCR determinan los territorios escolares candidatos[1] en los que se desarrollará el programa en el siguiente curso escolar. Posteriormente se convoca a los directores de los centros educativos de las comarcas propuestas a una jornada informativa que organiza el Departamento donde se les exponen los objetivos y metodología del programa con el fin de valorar la inclusión del programa en su currículo escolar ya que, de acuerdo con el organización del Departamento y la autonomía de los centros, el programa es optativo, es decir, debe ser aceptado por la dirección de cada centro. En el plazo de dos meses los directores lo proponen al claustro de profesores y comunicanal CRP la aceptación del programa y la propuesta de profesores candidatos a realizar la formación.

Los candidatos a la formación de formadores, mayormente son los profesores de educación física, serán los encargados de la implantación del programa en su centro. Esta formación dura un curso escolar y consta de 15 horas lectivas (8 presenciales y 8 on-line a través de la plataforma Moodel (figura 2). El objetivo general de la formación al profesorado, es dar conocimientos y habilidades para impartir y evaluar el programa en los centros educativos a través de las siguientes bases:

  • Mantener una unidad formativa
  • Rigor y calidad docente
  • Transferencia al aula de los conocimientos aprendidos

La finalización de la transferencia del programa en el aula acaba con el envío de una memoria final para cada centro que junto con las otras centros se traslada al GT del CRP formado por 4-5 docentes y posteriormente al GT general del CCR por gestionar adecuadamente el programa y valorar las propuestas de mejora continuada.

El GT del CRP (con el apoyo del CCR) es el responsable a partir de ese momento de la gestión del programa en su zona, valorando la necesidad de nueva formación para incorporar más profesores, gestionar el material, realizar las memorias anuales y las propuestas de cambios si fuera necesario.

En el momento actual (enero 2018) son  26 las regiones educativas que incorporadas al programa (figura 3) y a final del curso escolar se dispondrá de unos 1100 maestros formados que aplicaran el programa en un conjunto de 150.00 escolares(fig.4-7).

Finalmente se presentan los resultados anuales al Departament d’Ensenyament para planificar correctamente la próxima intervención.

[1]La Comunidad Autónoma de Cataluña está dividida en 10 regiones educativas. Los centros de cada una de estas regiones se agrupan en Centros de Recursos Pedagógicos (CRP) cada uno de los cuales dispone de una estructura de gestión, con un director de CRP. Nos algunos territorios el CRP coincide con comarca. En comarcas grandes hay varios CRP. Cada CRP agrupa aproximadamente una media de 50 centros escolares públicos y concertados con un número de alumnos de unos 18.000-20.000.